Ir al contenido principal

Renaciendo del Hampa

Al señor Bello lo atracaron dentro de su negocio en Los Salias
10 de la mañana
O perder la vida
O perder la tienda
¡Qué decisión tan compleja!
El águila del parrillero no peló el brillo de la sortija que durante años vistió sus manos
Los zafiros del amor que tuvo que despedir antes de tiempo
Temblando y pálido, su corazón
Mientras su hija, aguardaba al otro lado del teléfono
Bello hombre es el Señor Bello,
con el coraje a punto de reventarle en el pecho
Después del grave evento, solo el amargo de empezar de nuevo

"El diablo cuida de los demonios"
                -"Por favor no me diga eso"
"Pero es cierto, son demonios"
               . "Ahora supongo que lo único que clama mi vida son tormentos"

Pobre suerte la del Señor Bello.

Comentarios

Entradas populares de este blog

23:59pm

Me destroza la memoria encontrarte donde nunca te he perdido Hallarnos, de cierta forma, en el sonido oculto tras mis oídos Es sencillo aclarar la cabeza, cuando el corazón siempre ha sido certero Pero vas más tú y tu indiferencia, que el mismo cariño que te tengo. Demuestras con promesas los golpes que recibí en antaño Como si en algún momento mi cuerpo no fue campo de guerra Vi derramada mi sangre por culpa de unos bastardos Conozco bien los nombres de los que le tienen miedo a las treguas. Podría encontrarte en cada destello de cualquier momento que me traslade a tu pecho. Estoy segura de ello. Pero la distancia, el silencio, el miedo, nada de eso lo quiero. No conmigo, Contigo, Nunca.

Innecesaria Notoridad

Imposible arrancarse el alma en cada latido Qué culpa tendría mi vida de creerse todos los cuentos Ahora me pregunto, es culpa de mi alma o es culpa de la guerra? Quién más que yo sabe el dolor presenciado por todos los que nunca lograron nada, pero de eso no se trataba. Qué lástima! Ahora me encuentro encerrada entre las 4 paredes que nadie le molestó siquiera en imaginar y viene una hermosa niña, con los ojos brillosos y los pies chuecos a decirme del mundo las cien maravillas crímenes en la escuela, cartas a sitios que no llegan, padres ausentes. Cuénteme una de vaqueros, le grito a los presentes No se puede vivir con tanto dolor sobre el pecho Lástima, nadie lo entiende.

Isaac, 7 años

¿A quién se le culpa por los trastornos de un infante? Dígame usted, que tanto se llena el buche de excusas, si estaría dispuesto a dar la cara con tal de intentar salvar un alma. Una familia completa bajo el calvario de su pequeño con complejo de camello, Encantador, sin duda alguna, pero no lo suficiente como para que los bastardos del Estado dejen de acosarlo. 7 cortos años bastaron para llenar de tormentos sus hábitos confundidos sus gestos entre el espanto social y la dulzura animal. Sus padres agonizando por la tortura de un niño que no es más que el reflejo de la circunstancia y se disfraza de guerrero y lidera tropas y come pasto para calmar sus ansias, el problema cuántico de la cuadra, donde ni la psicología rompe el miedo de toda una familia atropellada, asfixiados en su propia casa. Por supuesto, ¿para qué tomarle fotos?, si en cada esquina los pueden conseguir. Pero nadie se quiere acercar a los problemas y ellos, a veces solo me buscan a mi. Pónga...