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La Última Vuelta: La tragedia del Guaire

Por supuesto que no había nada nuevo en este armazón,
una que otra vista que había pasado de ser percibida, pero cada momento de altura viene con una ligera recaída.
Difícil resulta comprender toda la maldad que entre estas calles se habita,
Los niños correteando entre las carrozas de los enchufados,
El silencio atemorizante mientras evitas hacer contacto con los malandros
y la increíble sorpresa de los clase alta demostrando los pocos valores que sus cabezas integran.

No debería sorprenderme pero en realidad, después de tanto caminar, viajar y batallar, es deprimente notas que acá muy poquito importa la bondad.

Afortunadamente a mi gente nada de eso le interesa y hago amigos en cada esquina y cada domingo es una fiesta.
Tengo la dicha de quien sencillamente se siente dichoso y las recompensas que a lo largo me brindan llena esta alma de gozo.

Se trata de construirnos en versos,
encontrarnos en errores
Fantasear con nuestros sueños
y como siempre, darlo todo por ellos.

Como diría mi mentora desde el fondo de Gato Negro
"Al inocente, Dios lo protege" y bajo los consejos y mi pésimo sentido de orientación, sigo despertando las almas de los corazones que conmigo, siempre han esperado por más que un simple atajo.


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