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El silencio de los inocentes

Hoy los vi pasarse de nuevo
como viejos en sus bufetes
Bien vestidos, perfumados,
elegantes... Hasta con copete.

Me intrigó mucho sus dudas
Se quejaban de lo injusta de la muerte
Yo que pensaba la vida era condena dura
Fíjese que algunos de verdad no tienen deberes.

Sé que me reconoció
Sé que yo también lo conozco
Sé que nuestras manos en algún momento estrechó
Sé que nunca lo llamaré un hermano.

A ti te dedico mi canto
Mi poesía y mi locura
A ti, completo y absoluto extraño
Lleno de ira y ahogado en dudas

Perdedor de quinelas
Jaque-mate a tu reina
Celebro tu condena
Mientras, me visto de princesa.

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23:59pm

Me destroza la memoria encontrarte donde nunca te he perdido Hallarnos, de cierta forma, en el sonido oculto tras mis oídos Es sencillo aclarar la cabeza, cuando el corazón siempre ha sido certero Pero vas más tú y tu indiferencia, que el mismo cariño que te tengo. Demuestras con promesas los golpes que recibí en antaño Como si en algún momento mi cuerpo no fue campo de guerra Vi derramada mi sangre por culpa de unos bastardos Conozco bien los nombres de los que le tienen miedo a las treguas. Podría encontrarte en cada destello de cualquier momento que me traslade a tu pecho. Estoy segura de ello. Pero la distancia, el silencio, el miedo, nada de eso lo quiero. No conmigo, Contigo, Nunca.

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Hermanos cuyos rastros nunca olvidarán los años. Amigos de antaño Recuerdos en vano de la insolencia del verdugo Recuerdos amargos de aquellos días de Julio. Que nos traicionen los amantes pero nunca el amor sincero que atravesó este pecho al escuchar todos y cada uno de tus silencios. Murmurar tu nombre sintiendo entre los labios cada minúsculo movimiento de expresión Despegarse del corazón todo el sufrimiento del adiós Para mitigarse de nuevo, intentando. Justicia falta para aproximarse siquiera a devolvernos el puesto en la mesa que quedará vacío en casa. Imposible concebir que tras un descuido pudo haberse abatido un alma Tras la sombra del Estado, todos somos carnada. Pero tu sonrisa siempre fue benevolente, Estás presente y a pesar de que el tiempo solo añeje la ausencia Recordarte que todos somos más, que en este hogar siempre habrá paz, está de más. Sabes que siempre contarás con amigos Para olvidarte de los sofocos del recuerdo y el hastí...

Innecesaria Notoridad

Imposible arrancarse el alma en cada latido Qué culpa tendría mi vida de creerse todos los cuentos Ahora me pregunto, es culpa de mi alma o es culpa de la guerra? Quién más que yo sabe el dolor presenciado por todos los que nunca lograron nada, pero de eso no se trataba. Qué lástima! Ahora me encuentro encerrada entre las 4 paredes que nadie le molestó siquiera en imaginar y viene una hermosa niña, con los ojos brillosos y los pies chuecos a decirme del mundo las cien maravillas crímenes en la escuela, cartas a sitios que no llegan, padres ausentes. Cuénteme una de vaqueros, le grito a los presentes No se puede vivir con tanto dolor sobre el pecho Lástima, nadie lo entiende.